El 4 de mayo de 2019, el proyecto RitmeNatura participó en la jornada BioBlitzBcn 2019, celebrada en el Parc dels Tres Turons de Barcelona, para conocer la biodiversidad urbana de este rincón inexplorado de la ciudad. El ‘campamento base’ del evento fue el Aula Ambiental Bosc Turull (distrito de Gràcia), desde donde partían todas las actividades. En este marco, RitmeNatura organizó un taller para dar a conocer la fenología o el ritmo de la naturaleza, el impacto que tiene el cambio climático sobre ella y para mostrar lo fácil que es participar en este proyecto de ciencia ciudadana para estudiar el ritmo de la naturaleza.

El taller tuvo una parte teórica y una salida de campo. En primer lugar, Pau Guzmán, técnico de comunicación del centro de investigación CREAF, profundizó en la fenología, es decir, todos aquellos cambios estacionales en las plantas y los animales que están íntimamente ligados al clima, como la salida de las hojas y las flores o la migración de las aves. “Dada esta estrecha relación, los cambios en el clima alteran todos estos ritmos de la naturaleza”, apuntó el técnico. Así, se dieron algunos ejemplos que ilustran estas alteraciones, como por ejemplo que las golondrinas ahora llegan 30 días antes. Por último, se explicó lo fácil que es que la ciudadanía pueda colaborar en el estudio de la fenología uniéndose a RitmeNatura. Para ello, solo hay que crearse un usuario en Natusfera y subir observaciones en el proyecto que RitmeNatura tiene en esta plataforma de seguimiento de la biodiversidad.

A continuación, Montserrat Busto, técnica del Servei Meterològic de Catalunya (SMC), explicó la Xarxa Fenològica de Catalunya (FENOCAT), un proyecto que colabora con RitmeNatura y que también busca disponer de observaciones fenológicas sistemáticas por parte de voluntarios. “Para obtener datos válidos para estudiar el impacto del cambio climático sobre los seres vivos se necesitan observaciones tomadas de forma continuada y repetida en el tiempo y bien repartidas por todo el territorio”, recalcó.

Después de esta parte teórica, los 15 asistentes al taller salieron por el Parc dels Tres Turons para realizar una ruta conducida por Joan Pino, director del CREAF, y acompañados por Ester Prat, técnica del mismo centro de investigación, y Elizabeth Gil-Roldán, de la empresa Starlab. En esta salida se vieron sobre el terreno numerosos ejemplos de especies de plantas fáciles de reconocer y que son muy útiles para estudiar la fenología, ya que sus ritmos y manifestaciones, como la floración, están muy ligados a los ritmos climáticos estacionales. Este es el caso de la amapola (Papaver rhoeas) o la retama (Spartium junceum), que son muy abundantes en la zona y eso permitió practicar detenidamente en qué hay que fijarse para aportar observaciones útiles para los científicos.

Podéis consultar los resultados globales del BioBlitzBcn 2019 en este resumen de su web.

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