Este final de septiembre sumérgete en el ritmo de la naturaleza con dos grandes eventos

Para el 29 y 30 de septiembre el proyecto de ciencia ciudadana RitmeNatura organiza un taller y una jornada abierta a todo el público para conocer a fondo como el cambio climático altera el ritmo de la naturaleza y para saber cómo se puede ayudar a los científicos a su conocimiento.

Si te gusta observar la naturaleza es porque aún no conoces a fondo la fenología: ¡entonces observar la naturaleza te encantará! ¿Qué es la fenología? Son todos aquellos cambios estacionales en las plantas y los animales que están íntimamente ligados al clima: salida de las hojas y de las flores en primavera, migración de las aves y caída de las hojas en otoño, etc. ¡La fenología es el ritmo de la naturaleza!

Los científicos pueden obtener mucha información sobre los efectos que el cambio climático produce en los ecosistemas naturales observando cómo se alteran estos ritmos. Y el proyecto RitmeNatura te lo pone fácil para conocer sus secretos organizando dos eventos para el 29 y 30 de septiembre. ¡No te los pierdas!

Fenomarató, el maratón de observaciones naturalistas para recopilar datos sobre fenología

El domingo 29 de septiembre RitmeNatura hace un llamamiento a todos los ciudadanos de Cataluña a salir a la calle o al campo en cualquier momento del día y por su cuenta para hacer observaciones fenológicas, es decir, para registrar en qué momento se encuentran algunas especies de animales y plantas en sus ritmos naturales. ¿A los árboles se les han caído ya las hojas? ¿Tienen los frutos maduros? Se trata de conocerlo por toda Cataluña, ya que según el clima de cada lugar las especies tienen ritmos diferentes. Para ello se necesitan cuantos más ojos, ¡mejor! Estas observaciones quedaran a disposición de científicos y gestores para informarlos sobre los cambios que están sucediendo como consecuencia del cambio climático.

Como actividad central, el mismo domingo 29 a las 10.30 h se realizará un taller en el Parc de la Fontsanta (Baix Llobregat) donde se explicará el impacto del cambio climático sobre el ritmo de la naturaleza, la tarea que está llevando a cabo el proyecto RitmeNatura y cómo cualquier persona puede participar aportando datos útiles a los científicos (ciencia ciudadana). Se hará un repaso de las especies de plantas y aves más adecuadas para seguir el ritmo de la naturaleza y en el que hay que fijarse en cada una de ellas –estados fenológicos–. Después se hará un paseo práctica por los viñedos del Parc de la Fontsanta para explicar cómo se realizan estas observaciones fenológicas para subirlas a la plataforma Natusfera.

En la Fenomartó, las observaciones de cualquier especie son bienvenidas. Para ponerlo muy fácil, desde RitmeNatura hemos elaborado unas fichas para varias especies con el objetivo de aclarar que hay que observar y registrar en cada una de ellas. Básicamente, en pájaros y mariposas sólo hay que registrarse si se detecta la especie (si se ve o se siente). En plantas, por estas fechas hay que fijarse en la caída de las hojas y la maduración de los frutos.

En cuanto a las plantas, la lista de especies con ficha que por estas fechas maduran el fruto o se les caen las hojas son el pino carrasco (Pinus halepensis), la encina (Quercus ilex), el olivo (Olea europea), el almendro (Prunus dulcis), el melocotonero (Prunus persica), el manzano (Malus domestica) y la falsa acacia (Robinia pseudoacacia). Consulta la información concreta en cada una de estas especies en su ficha haciendo clic sobre su nombre.

Más información sobre cómo entrar observaciones en Natusfera.

Jornada sobre fenología: Sigue el ritmo de la naturaleza en casa, en la escuela o en el trabajo

Al día siguiente, el lunes 30 de septiembre a partir de las 17.15 h, tendrá lugar una jornada abierta a todo el público para conocer hasta qué punto se están alterando los ritmos de la naturaleza, como se pueden ver estos efectos en los seres vivos más sensibles al cambio climático y se conocerán casos prácticos de participación ciudadana en proyectos y actividades en este campo.

Es una jornada especialmente adecuada para cualquier tipo de público interesado en contribuir al conocimiento de los efectos del cambio climático sobre los seres vivos; también para profesores de escuelas e institutos, responsables de entidades ambientales y asociaciones de ocio que quieran profundizar en el conocimiento sobre la materia y tener ideas para montar proyectos de participación ciudadana en ciencia.

Estas actividades forman parte de las jornadas Ground Truth 2.0 Week 2019, en las que se realizarán actividades simultáneamente en seis ciudades de Europa y África. Cada ciudad –incluida Barcelona– es un observatorio ciudadano del proyecto europeo Ground Truth 2.0, que ha construido seis observatorios para demostrar la viabilidad tecnológica, la implementación sostenible y los múltiples beneficios sociales y económicos de los observatorios ciudadanos. RitmeNatura es el observatorio y caso de demostración de España.

Las peras maduran un mes y cuarto antes que hace 50 años debido al cambio climático

El último Butlletí Anual d’Indicadors Climàtics del Servei Meteorològic de Catalunya confirma con números que las plantas florecen antes 19 días en los olivos, que los frutos maduran antes 37 días en el peral, que las hojas de los árboles caen más tarde 23 días en el manzano y que las aves llegan antes la golondrina común 24 días respecto a principios de la década de 1970. Por su estrecha relación con el clima, estos cambios en el ritmo de la naturaleza prueban de forma inequívoca que el clima está cambiando.

El Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) ha publicado la duodécima edición del Butlletí Anual d’Indicadors Climàtics (BAIC 2018) que analiza el clima de Cataluña de los últimos años. En este informe se incluyen datos fenológicos –las manifestaciones de los seres vivos ligadas al clima– recopilados en la Serra d’Almos (la Ribera d’Ebre), como la fecha de floración, de maduración de frutos, de la caída de las hojas o la fecha de migración de las aves. Estas manifestaciones o ritmos de la naturaleza son tan sensibles a variaciones en el clima que su alteración nos indica que el clima está cambiando.

De todos los datos fenológicos analizados, el más espectacular es la fecha de maduración de la pera, que ahora se adelanta 37 días respecto al 1971, cuando se empezó a observar. Esto supone que cada 10 años las peras maduran 8 días más temprano. En el caso del albaricoquero, sus frutos ahora maduran 28 días antes que en 1972 (se adelanta 6 días/decenio). Esto quiere decir que hace 47 años los albaricoques maduraban en promedio alrededor del 21 de junio y que ahora lo hacen alrededor del 24 de mayo.

En cuanto a la floración, la planta más afectada es el olivo, que florece 19 días antes que en 1973 (se adelanta 4 días/decenio). Ha pasado de florecer alrededor del 3 de junio hace 46 años, a hacerlo en torno al 15 de mayo en la actualidad. La viña también florece antes, concretamente se ha avanzado 11 días desde 1971 (se adelanta 2 días/decenio).

Evolución de la fecha de maduración del albaricoque (gráfico 1) y de la floración del olivo (gráfico 2) en la Serra d’Almos (la Ribera d’Ebre) desde 1971 hasta el 2018. La línea verde corresponde al día del año (de 365) en la que se observa la manifestación fenológica y la recta negra es la tendencia (una especie de media) que dibuja este comportamiento. En esta recta se puede observar como la maduración del albaricoque tiende a adelantarse seis días cada 10 años y que la floración del olivo lo hace cuatro días cada 10 años.
Las hojas de los árboles también caen más tarde en otoño

El caso del manzano es el más relevante de todos, ya que ahora pierde las hojas 23 días más tarde que en el 1971 (se retrasa 5 días/decenio). Esto significa que si hace 48 años perdía las hojas alrededor del 21 de noviembre, ahora lo hace a las puertas de Navidad, alrededor del 14 de diciembre. La segunda especie más afectada en la caída de las hojas es el peral, cuyo retraso es de 20 días respecto al 1971 (4 días/decenio).

Evolución de la fecha de la caída de las hojas en el manzano en la Serra d’Almos (la Ribera de Ebro) desde 1971 hasta el 2018. La línea verde corresponde al día del año (de 365) en el que se observa la caída de las hojas y la recta negra es la tendencia (una especie de media) que dibuja este comportamiento. Se puede observar como la caída de las hojas se retrasa cinco días cada 10 años.

En los animales también se pueden observar los efectos del cambio climático. Es el caso de la golondrina común (Hirundo rustica) que ahora llega 24 días antes (avanza la llegada 5 días/decenio) pero también se marcha 22 días antes (4,5 días/decenio).

La fenología depende más de la temperatura que de la precipitación

Comparando las fechas de las manifestaciones fenológicas con la temperatura, se ha visto que estos dos factores están muy bien relacionados. Por ejemplo, la floración del olivo se ajusta muy bien con la media de las temperaturas máximas del año y la maduración del albaricoque se relaciona muy bien con la media de las temperaturas máximas en primavera. Es decir, los años más cálidos estas plantas florecen y maduran antes.

En la misma línea, la caída de las hojas del manzano está relacionada con la temperatura media del otoño. Por lo tanto, cuanto más calor hace en otoño, más se retrasa la caída de las hojas.

Relación entre la floración del olivo con la media de las temperaturas máximas durante todo el año (TX Anual) (gráfico 4), entre la maduración del albaricoque con la media de máximas en primavera (TX Primavera) (gráfico 5) y entre la caída de las hojas del manzano con la temperatura media en otoño (TMIT Tardor) (gráfico 6) en la Serra d’Almos desde principios de la década de 1970. Los rombos azules indican la temperatura que se alcanzó el día del año en que sucedió la manifestación fenológica. La línea negra es la recta de regresión (una especie de media) que dibuja cada comportamiento. El grado de robustez de la relación se representa numéricamente con R2, que cuanto más cercano a 1 sea su valor, mejor es la correlación. La conclusión es que la fenología depende de la temperatura.

En cambio, no se aprecian estas relaciones tan directas cuando se hace el mismo análisis con la precipitación anual o de la estación del año. De esta manera se puede concluir que la fenología queda más afectada por los cambios en la temperatura y no por las variaciones de la precipitación.

La clave en el estudio de la fenología es la constancia

Todas estas conclusiones se pueden obtener si se dispone de observaciones fenológicas tomadas de forma continuada durante muchos años seguidos. Este es el caso de la base de datos fenológica que se ha utilizado para elaborar el informe BAIC. Se trata de las observaciones de Josep Borrell, quien voluntariamente ha ido anotando todos estos ritmos de la naturaleza de forma continuada y con constancia durante casi 50 años en la Serra d’Almos, en la Ribera d’Ebre.

Estas conclusiones son representativas del resto de Cataluña debido a que la evolución del clima en la Serra d’Almos es similar al del resto del país y porque el comportamiento fenológico en otros lugares de Cataluña de los que se dispone de datos es similar al de este municipio.

En el BAIC 2018 también se confirma que la temperatura media anual del aire ha aumentado 1,6 °C en los últimos 69 años, a un ritmo de 0,25 °C por decenio, y que ahora llueve, de media, 57 mm menos al año. Esto significa que cada 10 años llueve un 1,4 % menos (aunque este dato no tiene suficiente robustez estadística). También se confirma que la temperatura del mar aumenta a un ritmo de 0,3 °C/década a 50 m de profundidad y que el nivel del mar se eleva a un ritmo de 3,3 cm cada 10 años. Podéis consultar un resumen más detallado de estos y otros datos en la nota de prensa del SMC sobre el informe BAIC 2018.

Peral en flor y con las hojas brotando observado el 16 de marzo de 2019 por el observador de RitmeNatura en Natusfera Xavier de Yzaguirre (CC BY-NC 3.0).

Únete a RitmeNatura para que los científicos puedan estudiar el cambio climático

RitmeNatura es un proyecto de ciencia ciudadana para recopilar datos y observaciones fenológicas en Cataluña. Recogidas por los ciudadanos, estos datos se ofrecen para su consulta en tiempo real con el objetivo de hacerlas útiles para los científicos y gestores.

Natusfera es la herramienta utilizada por RitmeNatura para recoger las observaciones fenológicas compartidas por los ciudadanos. Estas observaciones pueden ser de dos tipos: recurrentes u ocasionales. Las observaciones recurrentes y continuadas en el tiempo sobre un mismo organismo vivo, especie de animal o planta, o en una misma zona, es la mejor manera de recoger información fenológica, ya que así se aporta más información sobre el ritmo de la naturaleza y como éste cambia.

Sin embargo, todas las observaciones dan información: también se recogen observaciones ocasionales y puntuales que la ciudadanía observa en su entorno durante el día a día.

¡Hazte un usuario en Natusfera, únete a los dos subproyectos y sigue el ritmo de la naturaleza!

Fotografía de cabecera: peras madurando. Autor: joseluisromero a Natusfera (CC BY-NC 3.0)

RitmeNatura participa en el BioBlitzBcn 2019 con un taller para descubrir el ritmo de la naturaleza

El 4 de mayo de 2019, el proyecto RitmeNatura participó en la jornada BioBlitzBcn 2019, celebrada en el Parc dels Tres Turons de Barcelona, para conocer la biodiversidad urbana de este rincón inexplorado de la ciudad. El ‘campamento base’ del evento fue el Aula Ambiental Bosc Turull (distrito de Gràcia), desde donde partían todas las actividades. En este marco, RitmeNatura organizó un taller para dar a conocer la fenología o el ritmo de la naturaleza, el impacto que tiene el cambio climático sobre ella y para mostrar lo fácil que es participar en este proyecto de ciencia ciudadana para estudiar el ritmo de la naturaleza.

El taller tuvo una parte teórica y una salida de campo. En primer lugar, Pau Guzmán, técnico de comunicación del centro de investigación CREAF, profundizó en la fenología, es decir, todos aquellos cambios estacionales en las plantas y los animales que están íntimamente ligados al clima, como la salida de las hojas y las flores o la migración de las aves. “Dada esta estrecha relación, los cambios en el clima alteran todos estos ritmos de la naturaleza”, apuntó el técnico. Así, se dieron algunos ejemplos que ilustran estas alteraciones, como por ejemplo que las golondrinas ahora llegan 30 días antes. Por último, se explicó lo fácil que es que la ciudadanía pueda colaborar en el estudio de la fenología uniéndose a RitmeNatura. Para ello, solo hay que crearse un usuario en Natusfera y subir observaciones en el proyecto que RitmeNatura tiene en esta plataforma de seguimiento de la biodiversidad.

A continuación, Montserrat Busto, técnica del Servei Meterològic de Catalunya (SMC), explicó la Xarxa Fenològica de Catalunya (FENOCAT), un proyecto que colabora con RitmeNatura y que también busca disponer de observaciones fenológicas sistemáticas por parte de voluntarios. “Para obtener datos válidos para estudiar el impacto del cambio climático sobre los seres vivos se necesitan observaciones tomadas de forma continuada y repetida en el tiempo y bien repartidas por todo el territorio”, recalcó.

Después de esta parte teórica, los 15 asistentes al taller salieron por el Parc dels Tres Turons para realizar una ruta conducida por Joan Pino, director del CREAF, y acompañados por Ester Prat, técnica del mismo centro de investigación, y Elizabeth Gil-Roldán, de la empresa Starlab. En esta salida se vieron sobre el terreno numerosos ejemplos de especies de plantas fáciles de reconocer y que son muy útiles para estudiar la fenología, ya que sus ritmos y manifestaciones, como la floración, están muy ligados a los ritmos climáticos estacionales. Este es el caso de la amapola (Papaver rhoeas) o la retama (Spartium junceum), que son muy abundantes en la zona y eso permitió practicar detenidamente en qué hay que fijarse para aportar observaciones útiles para los científicos.

Podéis consultar los resultados globales del BioBlitzBcn 2019 en este resumen de su web.

JORNADA SOBRE FENOLOGIA: «Observem el canvi climàtic seguint els ritmes de la natura».

 

L’estudi dels ritmes de la natura permet avaluar els efectes del canvi climàtic sobre els éssers vius.

Els ritmes de la natura es poden seguir a gran escala amb sensors automàtics (fent servir, per exemple, satèl·lits o drons). Tot i això, les dades que recullen persones expertes o voluntàries sobre els canvis en els ritmes biològics d’espècies seleccionades és encara la font d’informació més útil i més utilitzada. En tots els casos, per demostrar que el canvi climàtic està alterant el ritme de la natura calen sèries de dades llargues, homogènies, validades i ben repartides arreu del territori.

Com fem front a aquest repte? Aquesta és la qüestió que volem adreçar durant la jornada. Vine i coneix com la ciutadania pot contribuir a ampliar la cobertura d’aquestes observacions i ajudar a l’estudi dels efectes del canvi climàtic sobre els organismes i els ecosistemes.

INSCRIPCIONS

Cal inscriure’s seguint aquest enllaç: https://goo.gl/forms/7LIMVsGFeOHMOkNO2

DOCUMENTOS

jornada_fenologia_def.pdf

 

La Fundació Bancària “la Caixa”, el CREAF i l’ICTA presenten l’estudi pioner ‘Boscos sans per a una societat saludable’

La Fundació Bancària “la Caixa”, el CREAF i l’ICTA presenten l’estudi pioner ‘Boscos sans per a una societat saludable’

Primera recerca en boscos mediterranis que analitzarà amb base científica el vincle entre els boscos i la salut de les persones.

Boscos sans per a una societat saludable no només estudiarà el paper que juguen els boscos com a potencial font de salut per a les persones, sinó també com l'estat de salut de les masses forestals pot tenir efectes en la salut humana. Autor: Pepepué.

Boscos sans per a una societat saludable no només estudiarà el paper que juguen els boscos com a potencial font de salut per a les persones, sinó també com l’estat de salut de les masses forestals pot tenir efectes en la salut humana. Autor: (c) Pepepué.

Un projecte que analitzarà el paper que juguen els boscos com a potencial font de salut per a les persones i quin és l’estat de salut d’aquestes masses forestals.

Àngel Font, director corporatiu de Recerca i Estratègia de la Fundació Bancària “la Caixa”; Martí Boada, professor i investigador de l’ICTA i Jordi Vayreda, investigador del CREAF, han presentat el projecte pioner Boscos sans per a una societat saludable. Un estudi d’investigació que analitzarà no només el paper que juguen els boscos com a potencial font de salut per a les persones, sinó també com l’estat de salut de les masses forestals pot tenir efectes en la salut humana. La investigació, que neix del creixent interès social i científic sobre els efectes del contacte amb el medi natural en la nostra salut, se sustentarà en una línia experimental i una línia participativa.

La línia experimental del projecte analitzarà els principis actius que emeten les plantes i com interaccionen amb la nostra salut

La primera d’elles està liderada per l’ICTA-UAB, i el seu propòsit és conèixer com els boscos poden afectar la salut de les persones. Per això, els investigadors analitzaran en boscos del Montseny els principis actius que emeten les plantes, i de quina manera poden interaccionar amb la nostra salut. En una fase posterior mesuraran si la maduresa del bosc, entre altres característiques, fa variar les concentracions d’aquestes substàncies químiques i investigaran com aquestes substàncies s’incorporen i es metabolitzen en el cos humà després d’estar dins el bosc.

Faigs al Montseny. Autor: José Luís Ordoñez.

Faigs al Montseny. Autor: José Luís Ordoñez.

La línia participativa estudiarà l’estat de salut dels boscos a través de ciència ciutadana

El CREAF estudiarà quin estat de salut tenen els boscos actualment i com canviarà en un futur més càlid i àrid com el que es preveu. Per a això, comptarà amb una plataforma de ciència ciutadana anomenada Alerta Forestal. Així, es crearà una xarxa de vigilants dels boscos que avisaran, enviant fotografies amb els seus mòbils, si veuen algun bosc afectat per processionària, sequera, vent o neu, una informació imprescindible per obtenir dades a temps real i de gran detall. El projecte també buscarà la participació dels usuaris de drons, que comprenen grans extensions. Aquesta informació servirà per crear i millorar models matemàtics que ajudin a predir com seran els boscos del futur i com variarà la relació entre aquests i la salut de les persones. “Els boscos aporten serveis i béns tan beneficiosos i tan imprescindibles que podem afirmar que la vida a les ciutats seria molt pitjor sense la presència de boscos al nostre territori”, explica Jordi Vayreda, investigador del CREAF.

Gracias a las imágenes obtenidas con dron, como la de este pinar afectado por procesionaria, se podrán fotografiar afectaciones de grandes extensiones e, incluso, crear modelos 3D. Autor: Jaume Balagué

Gràcies a les imatges obtingudes amb dron, com la d’aquesta pineda afectada per processionària, es podran fotografiar afectacions de grans extensions i, fins i tot, crear models 3D. Autor: Jaume Balagué.

El Montseny, un laboratori natural per investigar els efectes del bosc a la salut

La part experimental es durà a terme en boscos mediterranis d’alzines, sureres, pins i en boscos de faigs, en zones del Parc Natural del Montseny – Reserva de la Biosfera. Aquest paratge s’ha escollit perquè és molt divers i és un dels parcs més visitats a Catalunya, però els resultats seran extrapolables a altres regions. Es prendran mostres d’aire per analitzar les substàncies químiques que emeten les plantes en cada bosc i veure quins aspectes les fan variar.

«Tratarem de trobar l’evidència científica de què li passa a una persona quan entra en contacte amb els compostos volàtils del bosc» explica Albert Bach.

L’interès per aquests temes ha derivat avui en dia en una oferta d’activitats dirigides a espais naturals, com els banys de bosc, dels que ningú actualment encara no se n’han demostrat experimentalmentels seus efectes. Aquest projecte serà el primer en intentar-ho. El que pretén l’estudi presentat avui és, segons els seus investigadors, comprendre els mecanismes químics i fisiològics pels quals el bosc pot tenir un paper directe en la salut humana. “No centrem l’atenció en el bosc com un lloc on anar en cas de patir una malaltia – indica Albert Bach, investigador de l’ICTA-UAB -, sinó que tractarem d’esbrinar de manera experimental el que li passa a qualsevol persona quan entra en contacte amb alguns dels compostos orgànics volàtils més comuns que emeten les plantes presents en els nostres boscos “, aclareix.